Muchas veces dedicaré el blog semanal a la selección de personas, porque representa una de las decisiones que mayor impacto tiene en una organización.
Hoy solo me referiré a este punto, mencionando cinco consecuencias frecuentemente no analizadas que trae aparejado el ingreso de un nuevo integrante a la “familia” que es cada empresa. En el proceso de selección es recomendable hacer un repaso por estos impactos.

Impacto Cultural: Las personas que pasan a ser parte de una empresa son una señal fuerte para el resto. Aunque uno no quiera o no sea conciente de ello. El estilo del nuevo empleado es el que los demás – otros empleados, proveedores, clientes – muchas veces interpretarán como el estilo buscado.
Impacto en las relaciones: Muchas horas a la semana. Hombro a hombro, en el mismo ambiente. Miles de almuerzos. De cumpleaños. De llamadas telefónicas. Un nuevo integrante con quien convivir. ¿Sabrá hacerlo?
Impacto Económico: Por supuesto debemos tener garantizado el flujo de trabajo en el tiempo, si es que no será una posición temporal y su contrato así lo refleje. Por otro lado, si bien la legislación en los distintos países de Latinoamérica es distinta, en prácticamente todos, el costo de salida de un empleado es alto. ¿Pensar esto en el momento de la contratación? Sí. Y aunque parezca obvio, la necesidad del momento, o el deslumbramiento por el nuevo recomendado pueden hacerlo olvidar. Siempre hay que recordar que los contratos comerciales se discuten cuando la relación está en el mejor momento, y justamente eso permite pensar con tranquilidad los riesgos. En este caso, también deben pensarse los riesgos en ese momento. Me refiero a intentar analizar el tiempo que esta persona querrá estar con nosotros, su nivel de conflictividad, etc.
La economía informal no es excusa. Aunque uno crea que la ley no cuenta en este caso, el riesgo de reclamos posteriores es alto, y puede llegar a destruir el negocio.
Impacto en los Valores Corporativos: De similar manera que el impacto cultural, no solo el estilo del nuevo empleado es relevante para el resto. Sus valores personales estarán siendo mirados en detalle y todos estarán atentos para poder disipar dudas y saber que pueden confiar. Si no son coincidentes con los valores corporativos actuales – los vividos, no los pregonados – la gente podría asumir que han cambiado.
Impacto en el estilo de conducción: Salvo que todavía alguien crea que puede dirigir a todas personas de sus equipos con el mismo estilo, ante una nueva incorporación debe considerarse si somos capaces no solo de identificar el estilo de conducción que esta persona necesita para sacar lo mejor de sí, sino si vamos a saber hacerlo.
Estos impactos adicionales a los buscados – cubrir una necesidad – deben tenerse siempre en cuenta.
Sí, son verdaderos embajadores. Entender la realidad es un privilegio de pocos.
Tomemos el ejemplo de una película. El director busca darle todas las lecturas que uno le encuentra al verla o analizarla? O son consecuencia de la genialidad del artista que no se da cuenta, pero su sensible percepción de la realidad lo hacen hacer una obra de arte?
Variadas pueden ser las situaciones, pero las más frecuentes son: Jefe a Subordinado y Subordinado a Jefe:
No poner demasiadas expectativas: diez días de lluvia, o cinco con fiebre, o dos intoxicado, o tres peleados con los hijos o padres o suegros pueden hacer que las vacaciones no sean el increíble momento que añoramos durante el año. Aún así, es probable que varios meses después el recuerdo haya tamizado estos momentos y vuelvan a ser el mejor de los tiempos vividos. 

